Me ocurre con frecuencia. Me paso el día picoteando (y digo bien: picoteando, pocas veces leyendo, mirando, escuchando) cosas por Internet y luego olvido dónde las he visto.
Esta vez no será así. Esta vez quiero acordarme de lo que vi. De que hubo una vez que pasé una tarde con la boca abierta escuchando las lecciones sobre la vida que había dejado un tipo que acababa de morir.
Por si tenéis un rato (y no hay problema con el inglés
):
1 comentario
Octubre 19, 2008 a las 7:49 pm
Pues una pena que no tenga suficiente paciencia para verlo entero, pero es que me estoy perdiendo bastantes cosas. Así que mejor será que me apunte ya a clases de inglés.
No obstante, por lo que he visto en enlace, me imagino cómo es el “cuento”.